Capa 1: arquitectura de datos
Revisamos contactos y empresas duplicadas, registros sin dueño, inconsistencias de ciclo de vida, registros incompletos, valores inválidos, propiedades sin uso, campos en conflicto y registros creados por integraciones. Cerca del 18% de los contactos activos tenía problemas reales de calidad.
Capa 2: ciclo de vida y pipeline
Reconstruir el recorrido del prospecto destapó uno de los problemas más grandes. Las etapas de marketing y las de ventas se habían creado por separado, así que un lead podía aparecer como calificado para marketing y como descartado o inactivo para ventas.
Capa 3: integridad del pipeline
Auditamos cada oportunidad activa contra tiempo en etapa, última actividad, próxima actividad, monto, fecha de cierre, probabilidad, contacto asociado, dueño y origen.
Buena parte del valor del pipeline estaba en oportunidades sin actividad real durante semanas. Más de $600,000 necesitaban validarse, reactivarse o cerrarse. La dirección venía pronosticando con eso.
Capa 4: automatización
Documentamos cada flujo activo y lo clasificamos en crítico, útil, redundante, en conflicto y obsoleto. Varios flujos viejos seguían escribiendo sobre propiedades de las que dependían flujos nuevos. Una sola propiedad de ciclo de vida podía cambiarse desde tres caminos distintos.
Capa 5: reportes y atribución
La atribución no era confiable. Varias fuentes se sobrescribían cuando los vendedores actualizaban registros a mano, así que campañas que sí generaban oportunidades se veían peor de lo que eran.
Capa 6: adopción y gobernanza
Nadie era dueño de la gobernanza. Marketing tenía los formularios. Operaciones comerciales los pipelines. Sistemas las integraciones. Los gerentes creaban propiedades. Nadie controlaba la arquitectura completa.
Lo que entregó la auditoría
Diecisiete fugas operativas o de ingreso, agrupadas por severidad: crítica cuando afectaba ingreso o reportes de inmediato, alta cuando era riesgo operativo, media para eficiencia y calidad de datos, baja para optimización. En vez de un documento de cien recomendaciones, la entrega fue una hoja de ruta de 90 días.
17fugas identificadas y priorizadas
$600K+de pipeline que requería acción inmediata
18%de contactos activos con problemas de datos
Por qué funcionó
Una auditoría no debería solo listar lo que está técnicamente mal. Debería responder cuatro preguntas: dónde estamos perdiendo plata, dónde estamos perdiendo tiempo, en qué datos no podemos confiar y qué conviene arreglar primero.
Esa es la diferencia entre una lista de verificación y una auditoría de verdad.